La reciente escalada de conflictos bélicos en Oriente Medio, debido a los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, ya comienza a impactar en República Dominicana por el alza en los precios del petróleo y el gas a nivel mundial, lo que podría disparar el costo de la vida y genera preocupación por los subsidios estatales.
Durante las últimas semanas, funcionarios del gobierno han asegurado que el país cuenta con los mecanismos necesarios para mitigar los efectos económicos que este conflicto bélico pueda traer, pero la amenaza latente de que el precio del petróleo puede llegar a los 200 dólares el barril hace que este optimismo sea insostenible.
Para ilustrar, el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, explicó que, si bien se han destinado recursos significativos para subsidiar los hidrocarburos y así evitar que la guerra golpee a los sectores más vulnerables, reconoció que el esquema no puede mantenerse por siempre si los precios en el mundo siguen aumentando.
“El subsidio a los niveles que lo hemos tenido estas últimas dos semanas requiere que reflexionemos, que estudiemos y requiere medidas alternas, porque ese nivel de subsidio de manera permanente no es sostenible para ninguna economía del mundo”, afirmó durante el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio.
Es importante tomar en cuenta que el presupuesto de gastos para este 2026 está contemplado en RD$12,000 millones para subsidiar combustibles y para la fecha ya se han utilizado RD$1,700 millones.
Aumentan gasolina y gasoil
Para la semana del 14 al 20 de marzo de 2026, la institución estatal anunció ayer un reajuste de RD$5.00 por galón en las gasolinas regular y premium, así como en el gasoil regular y óptimo.
Este movimiento representa un incremento marginal de aproximadamente un 2 % en el precio promedio de las gasolinas y un 1.7 % en el gasoil.
Solo el principio
Para el economista Haivanjoe Ng Cortinas, una de las preocupaciones que este conflicto puede generar en el territorio nacional es el choque externo que, en un principio, se manifiesta a través de la factura petrolera, el tipo de cambio, las finanzas públicas y las condiciones monetarias.
“La República Dominicana importó en 2025 unos 44.8 millones de barriles de combustibles, por un valor de US$5,022 millones. Con ese nivel de consumo energético, cada aumento de un dólar en el precio del barril incrementa la factura petrolera anual en cerca de US$44.8 millones”, explicó.
Si se compara el precio actual con el supuesto de US$47.8 por barril utilizado en el presupuesto nacional, la diferencia supera los US$48 por barril, lo que podría representar unos US$2,175 millones adicionales en la factura petrolera anual si esos niveles de precios se mantuvieran.
