(EFE).- La séptima jornada de guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán empezó con nuevos ataques sobre Teherán, Líbano y algunos países del golfo Pérsico, así como la advertencia de la Guardia Revolucionaria iraní de que su país está preparado para un «conflicto prolongado».
Teherán vivió una dura madrugada de bombardeos contra el centro de la ciudad que provocaron terror, pánico y llantos, en uno de los ataques más duros a la capital iraní.
Atacado el búnker subterráneo de Jameneí en Teherán
El Ejército israelí dijo que sus fuerzas aéreas bombardearon «en el corazón de Teherán» el búnker militar subterráneo del exlíder del régimen iraní, Ali Jameneí, que seguía «constituyendo una importante infraestructura para los altos funcionarios del régimen».
Israel lanza un ataque «a gran escala» contra Teherán
El Ejército israelí anunció una nueva oleada de ataques contra Irán, concretamente a las ciudades de Teherán e Isfahan.
«Las Fuerzas de Defensa de Israel han iniciado una ola de ataques contra la infraestructura del régimen terrorista iraní en Teherán e Isfahán», afirma en un comunicado.
El Ejército israelí previamente también anunció que iba a atacar una zona industrial de Qom, al sur de Teherán, y emitió una «advertencia urgente» a los iraníes presentes en esa zona.
«Advertencia urgente a todas las personas presentes en la zona industrial de Shahkuhiyeh. En las próximas horas, las FDI operarán en la zona, como lo han hecho en los últimos días en todo Irán, para atacar la infraestructura militar del régimen iraní», declaró el portavoz en persa de las FDI, el teniente coronel Kamal Penhasi.
