Los Estados Unidos reconoció ayer la transferencia pacífica de autoridad realizada por el coordinador del Consejo Presidencial de Transición, Laurent Saint-Cyr, hacia el primer ministro Fils-Aimé y el Consejo de Ministros, quienes asumirán funciones interinas para preparar las elecciones generales en Haití.
En una publicación en la red social X, la Embajada estadounidense en Puerto Príncipe expresó su disposición a trabajar con el primer ministro y el gabinete en la prioridad compartida de estabilizar el país, al tiempo que subrayó la responsabilidad de conducir a Haití en un momento decisivo.
Washington destacó la importancia de que los esfuerzos para recuperar la estabilidad y reforzar la seguridad sean liderados por los propios haitianos, en consonancia con las aspiraciones de su población.
El mensaje recordó, además, que —como ha enfatizado el secretario de Estado Marco Rubio— el progreso duradero en Haití depende de una gobernanza responsable, de mejoras sostenidas en las condiciones de seguridad y de una asociación internacional constante que respalde la soberanía haitiana.
Estados Unidos reafirmó su compromiso de cooperación con las autoridades haitianas y con socios regionales para contribuir a la estabilización del país caribeño, en un contexto marcado por desafíos de seguridad y gobernabilidad.
Promesas del nuevo primer ministro
Fils-Aimé prometió resolver el problema de la inseguridad con medidas severas contra las bandas armadas, al tiempo que llamó a la unidad a los sectores para enfrentar las dificultades.
«Nuestra unión nos hará invencibles juntos en torno a la hoja de ruta: seguridad, elecciones, recuperación económica (…). Reconstruiremos Haití. Ese es nuestro pacto republicano. Las bandas y quienes las apoyan serán perseguidas. El Estado recuperará cada zona ocupada hasta el día en que todos los niños puedan ir al colegio sin miedo», declaró el jefe del Gobierno en un discurso.
Tras encabezar un Consejo de Ministros, Fils-Aimé aseguró que todas las estructuras del Estado se movilizarán para organizar elecciones inclusivas, de modo que el poder sea entregado a líderes libremente elegidos por el pueblo.
«Mi Gobierno no dará marcha atrás. Mi Gobierno cumplirá con su deber hasta el final. Las bandas y sus cómplices no encontrarán refugio. La Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, actuarán con rigor, coordinación y continuidad. No habrá descanso ni tregua hasta que nuestras familias puedan vivir en paz», prometió.
