Santo Domingo. – A casi un mes del colapso que cobró la vida de 233 personas en la discoteca Jet Set, el Ministerio Público se incautó este miércoles de los terrenos donde operaba el icónico centro nocturno, como parte de la investigación penal en curso. La medida busca preservar evidencias esenciales para el desarrollo del proceso judicial.
La Dirección de Custodia y Administración de Bienes Incautados de la Procuraduría General de la República ejecutó el procedimiento a escasas horas de cumplirse el primer mes de la tragedia que también dejó cerca de 200 heridos y una profunda conmoción en la sociedad dominicana.
Hasta el momento, se han presentado más de 40 acciones legales, incluyendo demandas civiles y querellas penales, contra los propietarios del local, entre ellos el empresario Antonio Espaillat. Como parte de las diligencias investigativas, el Ministerio Público solicitó el pasado 20 de abril al Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) documentación sobre la estructura societaria de empresas vinculadas a Espaillat.
El presidente del Indotel, Guido Gómez Mazara, confirmó en el programa Despierta con CDN-37 que la institución ya entregó los documentos requeridos: “Si el Ministerio Público ha establecido una decisión de carácter preventivo, nosotros debemos darle cumplimiento y comportarnos institucionalmente”, señaló.
Estudio técnico independiente
Paralelamente, el Poder Ejecutivo ordenó un estudio técnico profundo sobre las causas del derrumbe. La evaluación estará a cargo de un equipo de expertos nacionales e internacionales, coordinado por la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie). El vocero de la Presidencia, Homero Figueroa, subrayó que el análisis se realizará con independencia y total apertura: “Respetamos el rol del Ministerio Público, único órgano competente para determinar responsabilidades penales”, afirmó.
Tragedia social: 136 menores en orfandad
El impacto del siniestro va más allá del número de fallecidos. Un levantamiento realizado por el programa social Supérate reveló que 136 menores quedaron en estado de orfandad, de los cuales 19 perdieron a ambos padres. El Gobierno aseguró que dará prioridad a estas familias en los programas de asistencia, especialmente en casos de vulnerabilidad como adultos mayores y dependientes de empleados fallecidos.
La tragedia del Jet Set sigue provocando repercusiones legales, sociales y emocionales, mientras el país continúa exigiendo justicia y respuestas concretas.
