San Francisco de Macorís, 24 de marzo de 2025 – En respuesta al llamado a huelga convocado por diversos grupos sociales y organizaciones locales, el Ejército de la República Dominicana ha desplegado un importante contingente militar en la ciudad de San Francisco de Macorís. La medida busca garantizar el orden público y prevenir cualquier alteración durante las protestas programadas para este lunes.
Un total de más de 1,000 efectivos de la 7ma Brigada de Infantería, junto a fuerzas élites y vehículos antimotines, han sido desplegados estratégicamente en diferentes puntos de la ciudad. También se han dispuesto aeronaves para monitorear la situación desde el aire y garantizar la seguridad de los ciudadanos. La presencia de las autoridades ha sido especialmente notoria en los sectores más conflictivos, donde se esperan posibles manifestaciones y bloqueos de calles.
La huelga, convocada por el Frente Amplio de Lucha Popular (FALPO) y otras organizaciones sociales, tiene como objetivo exigir soluciones a diversas problemáticas locales que afectan a los habitantes de la provincia Duarte. Entre las principales demandas se encuentran la reconstrucción de calles, aceras y contenes en varios barrios, la finalización de importantes proyectos de infraestructura como el hospital regional y la avenida circunvalación, así como la construcción de la carretera San Francisco de Macorís-Río San Juan. Además, los manifestantes exigen la implementación de proyectos agrícolas que beneficien a los campesinos de la zona.
Hasta el momento, la huelga se ha desarrollado de manera pacífica, sin que se reporten incidentes mayores. Sin embargo, las autoridades han reforzado las medidas de seguridad para prevenir cualquier alteración del orden público y asegurar el bienestar de los ciudadanos.
El despliegue militar y policial también responde a la necesidad de mantener la calma en la ciudad, que en ocasiones anteriores ha sido escenario de disturbios durante protestas de carácter similar. Las autoridades locales y nacionales han reiterado su compromiso con el derecho a la protesta, pero también han señalado que no permitirán la violencia ni el bloqueo de vías públicas.
Este despliegue de seguridad ha generado diversas reacciones entre los ciudadanos. Mientras algunos apoyan la presencia de las fuerzas del orden como una medida de prevención ante posibles desórdenes, otros cuestionan la militarización de la ciudad, señalando que las demandas sociales deberían resolverse a través del diálogo y no mediante la fuerza.
Con el paso de las horas, se espera que la huelga continúe su curso. Las autoridades mantienen una vigilancia constante para garantizar que se respete el derecho a la protesta pacífica, mientras trabajan en conjunto con los líderes de las manifestaciones para encontrar soluciones a las demandas planteadas.
